Para entender este interesante tema, es preciso hacer mención a algunos aspectos de orden técnico, uno de ellos hace referencia a la siguiente pregunta:
¿Qué es una órbita geoestacionaria?
Para responderlo en términos sencillos y breves, diremos que una orbita geoestacionaria es aquella que hace un trayecto circular en forma permanente sobre el Ecuador del planeta, cualquier satélite artificial u objeto de similares características.
Dicha trayectoria, la realiza el satélite simultáneamente sobre el eje de rotación del planeta mismo.
Ahora viene lo bueno…
¿Qué relación tienen las orbitas geoestacionarias con la radio?
Es más sencilla de lo que crees. Un satélite permite hacer cobertura y transmisión de cualquier tipo de señal emitida desde la Tierra y ésta a su vez, cuando es transmitida a otro grupo de satélites, permite que en breves lapsos de tiempo y de forma simultanea, una señal de radio o de tu programa de televisión favorito, pueda ser vista por millones de personas en latitudes y continentes diferentes. ¡Imagínate como harías tu para ver un partido de futbol sin el empleo de un satélite!....eventos como éste no serían posibles sin este tipo de tecnología.
¿A qué viene todo esto?
Como ya lo dijimos, las órbitas geoestacionarias posicionan un satélite sobre el Ecuador del planeta. ¿Por qué? La razón se debe a que desde esta zona, es más sencillo abarcar las señales que se transmiten. Cada señal utiliza un código o canal denominado frecuencia. Por ejemplo:
-Un satélite de telecomunicaciones de una empresa de televisión emplea el canal 001, otro satélite de meteorología usa el canal 002,,,,y así sucesivamente. Valga hacer la aclaración que los satélites pueden ser propiedad de empresas comerciales o de algún país.
Conclusión: Habiendo comprendido estos términos, podemos afirmar que la importancia de las orbitas geoestacionarias radica en el hecho por el cual a cada satélite en posición ecuatorial respecto de la Tierra, le corresponde también el uso de una frecuencia por la cual puede transmitir todo tipo de información y contenidos en tiempo real y de forma ininterrumpida.
Pero veamos algo de historia…
En el año de 1967, los países adscritos a la Organización de las Naciones Unidas, acordaron que la orbita geoestacionaria es un bien común de la humanidad, pudiendo ser explotado por todos los países.
Este argumento era justificado en la motivación por la que la orbita geoestacionaria se halla situada en el denominado “espacio ultraterrestre”, es decir en una zona más allá de la atmosfera y la estratosfera, para ser precisos hacia el espacio exterior. Por ello establecer fronteras o controles de soberanía es algo inútil.
Sin embargo…
Esta declaración favoreció los intereses de las naciones con capacidad técnica aeroespacial.
PIENSA Y RESPONDE
¿Qué países tenían en ese entonces (el año de 1967) esta capacidad?....
a. Italia, Somalia y Luxemburgo
b. Estados Unidos y la Unión Soviética
c. Francia, Suecia y Canadá
Volviendo al tema expuesto, esta declaración de 1967, hacía posible que las naciones industriales, tuvieran la ventaja sobre aquellas que no podían colocar en órbita un satélite. Fue entonces cuando la ONU, emitió dos resoluciones (o leyes con fuerza de decreto para el mundo), la 1962 y el Tratado sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre en donde afirmaban categóricamente que el uso del espacio no puede ser objeto de dominios particulares y así mismo, cada país se obliga a informar sobre las actividades que despliegan los satélites que sitúe en órbita.
Por desgracia, esto no ocurre así ya que como lo habíamos mencionado, las naciones más industrializadas y en especial aquellas que conforman el consejo de seguridad de la ONU como miembros permanentes (ESTADOS UNIDOS, RUSIA, REINO UNIDO, FRANCIA Y CHINA) tienen intereses ocultos que prevalecen en este delicado asunto.
Ahora veamos el meollo del asunto…
Ante esta situación, en el año de 1976, se reúnen en Bogotá, delegados de las naciones de Brasil, Congo, Ecuador, Indonesia, Uganda, Kenia y Colombia, que están ubicadas sobre el paralelo del Ecuador. Declararon que el espacio ultraterrestre, hacia parte de su territorio, por lo que conminaban a las demás naciones a pedir las respectivas autorizaciones de uso sobre el mismo. Esta circunstancia no fue bien recibida por la “comunidad internacional”, quien rechazó dicha pretensión.
Cabe afirmar, que las naciones más industrializadas desde la década de los sesentas del siglo XX, han contribuido también a contaminar nuestro espacio ultraterrestre con basura espacial, que hasta la fecha no ha sido objeto de sanciones o de mecanismos de control para su retirada.
Conclusión: Pese a que nuestro país y otras del grupo de la Declaración de Bogotá flexibilizaron su posición, sin embargo las naciones más poderosas del mundo, han delegado el control del uso del espacio ultraterrestre bajo las normas de la UNION INTERNACIONAL DE TELECOMUNICACIONES, quien define sin criterios claros el uso de las frecuencias de los satélites en órbita.
Por ello nuestro gobierno, intentó sin ningún éxito hasta el momento, otorgar una licitación a la empresa rusa International Satellite Systems ISS-Reshetnev, para que tuviésemos nuestro propio satélite. Como verán el asunto quedó en veremos…
Para mayor amplitud de la información consulta los siguientes links:
http://www.arkhaios.com/?p=2130
http://www.eltiempo.com/enter/actualidad_a/ARTICULO-WEB-PLANTILLA_NOTA_INTERIOR-6638247.html
lunes, 13 de septiembre de 2010
APUNTES INFORMALES SOBRE LOS MARCOS REGULATORIOS DE LA RADIO COMUNITARIA
¡Hola amigo visitante!
En este artículo encontrarás información breve, sencilla y precisa sobre el desarrollo legislativo sobre el cual funcionan las radio estaciones que hacen énfasis en las comunidades.
Cualquier ampliación que quieras saber, te remitiremos a otros sitios de búsqueda para que no te quedes con las ganas de saber más cosas.
CONTEXTO LATINOAMERICANO
La radio difusión comunitaria en el mundo se rige por la ASOCIACION MUNDIAL DE RADIOS COMUNITARIAS (AMARC), que es una organización sin ánimo de lucro, como ORGANIZACIÓN NO GUBERNAMENTAL de promoción a la libertad de expresión en esta modalidad. Este organismo tiene su sede en Montreal Canadá.
Podemos afirmar, que en términos generales, la radiodifusión comunitaria en nuestros países, operan aún sin un marco general definido. LA REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY, es hasta la fecha presente, el único estado que tiene un estatuto legal consagrado en la Ley 18.232 del 11 de diciembre del año 2007.
Recientemente LA REPUBLICA ARGENTINA, expidió la ley 26.522 del 10 de octubre de 2009, por la cual se crea la ADMINISTRACION FEDERAL DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL, que permite en tres modalidades otorgar licencias para estaciones públicas, comerciales y comunitarias.
Los ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, no poseen un marco regulatorio definido hasta la fecha. Desde el año 2005 la Secretaria de Comunicaciones y Transportes, empezó a adjudicar licencia provisional a 11 estaciones con intervención de la AMARC.
En la REPUBLICA DE CHILE, el estado de la situación es crítico, porque apenas este año está cursando un proyecto de ley ante el congreso, con el fin de regularizar definitivamente la radiodifusión comunitaria. Por el momento, las estaciones funcionan con licencias temporales concedidas por tres años solamente, pero con alcances limitados (con antenas de 6 metros de altura y transmisores de 1 vatio de potencia).
En ESPAÑA, la radiodifusión comunitaria funciona también sin un marco legal claro. Apenas el día 7 de enero de 2010 se ha dado tramite ante el congreso de diputados un anteproyecto de ley, que hasta la fecha no ha sido ratificado en forma oficial.
En COLOMBIA, pese a tener una importante experiencia en radiodifusión comunitaria, tampoco posee una ley que de manera clara regule el funcionamiento de las estaciones comunitarias. Sin embargo, el Ministerio de Comunicaciones en el año 2008, expide el documento CONPES -3506, por el cual se “contempla el apoyo económico técnico y de contenidos a las radios comunitarias”.
Es de destacar que el 21 de julio de 2010, bajo el amparo de la UNESCO y la Embajada Japonesa en Colombia, se presenta un proyecto que tiende a promover la radiodifusión comunitaria en el país.
Para mayor ampliación de la información contenida te sugerimos estos links:
http://legislaciones.item.org.uy
http://es.wikipedia.org/wiki/Radio_comunitaria
En este artículo encontrarás información breve, sencilla y precisa sobre el desarrollo legislativo sobre el cual funcionan las radio estaciones que hacen énfasis en las comunidades.
Cualquier ampliación que quieras saber, te remitiremos a otros sitios de búsqueda para que no te quedes con las ganas de saber más cosas.
CONTEXTO LATINOAMERICANO
La radio difusión comunitaria en el mundo se rige por la ASOCIACION MUNDIAL DE RADIOS COMUNITARIAS (AMARC), que es una organización sin ánimo de lucro, como ORGANIZACIÓN NO GUBERNAMENTAL de promoción a la libertad de expresión en esta modalidad. Este organismo tiene su sede en Montreal Canadá.
Podemos afirmar, que en términos generales, la radiodifusión comunitaria en nuestros países, operan aún sin un marco general definido. LA REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY, es hasta la fecha presente, el único estado que tiene un estatuto legal consagrado en la Ley 18.232 del 11 de diciembre del año 2007.
Recientemente LA REPUBLICA ARGENTINA, expidió la ley 26.522 del 10 de octubre de 2009, por la cual se crea la ADMINISTRACION FEDERAL DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL, que permite en tres modalidades otorgar licencias para estaciones públicas, comerciales y comunitarias.
Los ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, no poseen un marco regulatorio definido hasta la fecha. Desde el año 2005 la Secretaria de Comunicaciones y Transportes, empezó a adjudicar licencia provisional a 11 estaciones con intervención de la AMARC.
En la REPUBLICA DE CHILE, el estado de la situación es crítico, porque apenas este año está cursando un proyecto de ley ante el congreso, con el fin de regularizar definitivamente la radiodifusión comunitaria. Por el momento, las estaciones funcionan con licencias temporales concedidas por tres años solamente, pero con alcances limitados (con antenas de 6 metros de altura y transmisores de 1 vatio de potencia).
En ESPAÑA, la radiodifusión comunitaria funciona también sin un marco legal claro. Apenas el día 7 de enero de 2010 se ha dado tramite ante el congreso de diputados un anteproyecto de ley, que hasta la fecha no ha sido ratificado en forma oficial.
En COLOMBIA, pese a tener una importante experiencia en radiodifusión comunitaria, tampoco posee una ley que de manera clara regule el funcionamiento de las estaciones comunitarias. Sin embargo, el Ministerio de Comunicaciones en el año 2008, expide el documento CONPES -3506, por el cual se “contempla el apoyo económico técnico y de contenidos a las radios comunitarias”.
Es de destacar que el 21 de julio de 2010, bajo el amparo de la UNESCO y la Embajada Japonesa en Colombia, se presenta un proyecto que tiende a promover la radiodifusión comunitaria en el país.
Para mayor ampliación de la información contenida te sugerimos estos links:
http://legislaciones.item.org.uy
http://es.wikipedia.org/wiki/Radio_comunitaria
APUNTES SOBRE NUESTRA ASPIRACION SATELITAL
En este artículo encontrarás algunos aspectos interesantes sobre los procesos que se han venido adelantando en nuestro país, con el fin de ejercer la soberanía geoestacionaria, mediante la adquisición de un satélite propio.
Para mayor amplitud te remitiremos hacia algunos links, que podrás consultar libremente.
1. ¿De dónde surgió la necesidad de tener un satélite colombiano?
Hacia el año de 1974, las naciones del Pacto Andino (más tarde de la Comunidad Andina de Naciones) establecen la Asociación de Empresas de Telecomunicaciones del Acuerdo Subregional Andino (ASETA), con el fin de realizar las primeras proyecciones técnicas para adquirir un satélite con el acompañamiento de diversos asesores internacionales.
Durante la presidencia liberal de Julio Cesar Turbay Ayala (1978-1982), se llevaron a cabo los primeros acercamientos con el fin de obtener un satélite que cubriera las necesidades de comunicación del país. Este proceso, culmino en la adjudicación de una licitación por un costo de $ US 80 millones de dólares.
Sin embargo durante el gobierno del conservador Belisario Betancur (1982-1986), fue descartado, porque según su propia opinión: “No representaba una necesidad real para el país”.
¿Qué pasó entonces?
Colombia, como miembro de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), intentó con los gobiernos del Ecuador, Perú y Venezuela, llegar a un acuerdo para co-financiar un satélite que prestara la cobertura a las necesidades de comunicación de la región. Hasta que en el año de 1997, surge el denominado Proyecto Cóndor, que fracasó porque existían dificultades del orden financiero, siendo Venezuela la única nación que ofrecía costearlo y otras del orden técnico, ya que la órbita geoestacionaria de la CAN (grado 67 Oeste) asignada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones tenía un plazo para ser usada hasta el 11 de junio de 2005. El tiempo y el dinero fueron insuficientes para la realización de este proyecto.
Habría que esperar hasta el año 2007, cuando en una reunión de la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones, bajo el apoyo del gobierno del Brasil, Colombia obtuvo una prórroga en el plazo de uso de su órbita geoestacionaria. En ese momento los intereses del país estaban ligados a los de la CAN, el término vencía el 10 de septiembre de 2010 que comprendía la Red Satelital Simón Bolívar. Lamentablemente las circunstancias políticas llevaron a que Venezuela se desligara del proyecto regional y el día 29 de octubre de 2008 llegó a un acuerdo con el gobierno Chino para lanzar su propio satélite, por un valor aproximado de US $ 400 millones, y que incluyó transferencia tecnológica. Dicho acuerdo se suscribió con la empresa China Aerospace Science and Technology Corporation. Fue así como Venezuela se unió al club satelital latinoamericano, pues México, Brasil y Argentina entre los años de 1985 y 1993 respectivamente ya habían dispuesto de sus propios satélites de telecomunicaciones.
¿Y nosotros qué……?
Nuestra primera experiencia en materia satelital, se vió cristalizada por iniciativas del sector privado con acompañamiento de la academia. En el año 2007, la Universidad Sergio Arboleda, logró materializar el proyecto Libertad I, que consistió en el ensamble de un denominado Picosatélite, que es un pequeño satélite de 1 kg de peso y cuya aplicación es comparable a los nanosatélites o satélites miniatura, que constituyen soluciones económicas y rentables en materia de telecomunicaciones para países como el nuestro. Este Picosatélite se construyó bajo un diseño de la empresa norteamericana Boeing denominado Cubesat. El Libertad I fue lanzado en un cohete Dnepr-1 en el Cosmódromo de Baikonur (República de Kazajstán) el día 17 de abril de 2007, siendo el resultado de un proceso que duró aproximadamente cinco años bajo la supervisión de Raúl Joya y Álvaro Leyva asociados al Observatorio Astronómico de la Institución.
Este picosatélite realizó 2320 transmisiones y envió 11600 paquetes de datos. Actualmente sigue en órbita, pero se estima que en unos 6 años se desintegrarà en la atmósfera terrestre. Fue sin duda una experiencia que valió la pena, pero que por desgracia aún no encuentra acogida en diversos estamentos oficiales. Cabe destacar que el proyecto costó menos de US $ 1 millón.
Del lado estatal, hacia el año 2009 el documento CONPES 3579, contempló la adquisición de un satélite, que pretendía cubrir unos 50.000 puntos de la geografía nacional mejorando las comunicaciones entre diversas regiones del territorio nacional. Esto buscaba beneficiar a la Red Compartel duplicando sus transportadores de 11 a 36 beneficiando a unas 25 instituciones estatales de educación. El proyecto tenía un costo neto de US $ US 250 millones, pero en la licitación esta cifra se duplicó sin dar explicaciones por ello el Ministerio de Comunicaciones. Al proyecto se presentaron varias compañías de E.U.A, Canadá, Francia, Holanda, China Y Rusia, pero los términos generaron un escándalo ya que sólo el ofertante ruso ISS/Reshetnev, fue el único que aceptó los términos de la licitación (que eran bastante desventajosos para la nación). Finalmente el proceso en el mes de septiembre se declaró desierto y Colombia sigue sin tener su satélite.
Conclusiones
Después de casi 30 años, seguimos sin poseer el derecho a ejercer nuestra soberanía sobre nuestra órbita geoestacionaria. Nos hemos pasado haciendo muchos estudios, gastando miles de millones de pesos en estudios que son viables técnicamente pero que por opiniones de algunos sectores sociales públicos y privados no hallan financieramente una concreción en este objetivo. No existe consenso como política nacional sobre la materia y esto hace que tengamos que pagar las re-transmisiones a altos costos y que miles de compatriotas tengan dificultades para comunicarse, ya que la fibra óptica no cubre a todo el territorio.
Vale la pena buscar en la nanotecnología una alternativa que aparte de ser económica, es de gran calidad y puede constituirse en el fututo en una interesante opción de industria local.
Bibliografía virtual
http://es.wikipedia.org/wiki/Satcol
http://calipc.comunidadcoomeva.com/blog/
http://alejandrodelgadomoreno.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/Libertad_
http://www.usergioarboleda.edu.co/proyecto_espacial/index.htm
Para mayor amplitud te remitiremos hacia algunos links, que podrás consultar libremente.
1. ¿De dónde surgió la necesidad de tener un satélite colombiano?
Hacia el año de 1974, las naciones del Pacto Andino (más tarde de la Comunidad Andina de Naciones) establecen la Asociación de Empresas de Telecomunicaciones del Acuerdo Subregional Andino (ASETA), con el fin de realizar las primeras proyecciones técnicas para adquirir un satélite con el acompañamiento de diversos asesores internacionales.
Durante la presidencia liberal de Julio Cesar Turbay Ayala (1978-1982), se llevaron a cabo los primeros acercamientos con el fin de obtener un satélite que cubriera las necesidades de comunicación del país. Este proceso, culmino en la adjudicación de una licitación por un costo de $ US 80 millones de dólares.
Sin embargo durante el gobierno del conservador Belisario Betancur (1982-1986), fue descartado, porque según su propia opinión: “No representaba una necesidad real para el país”.
¿Qué pasó entonces?
Colombia, como miembro de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), intentó con los gobiernos del Ecuador, Perú y Venezuela, llegar a un acuerdo para co-financiar un satélite que prestara la cobertura a las necesidades de comunicación de la región. Hasta que en el año de 1997, surge el denominado Proyecto Cóndor, que fracasó porque existían dificultades del orden financiero, siendo Venezuela la única nación que ofrecía costearlo y otras del orden técnico, ya que la órbita geoestacionaria de la CAN (grado 67 Oeste) asignada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones tenía un plazo para ser usada hasta el 11 de junio de 2005. El tiempo y el dinero fueron insuficientes para la realización de este proyecto.
Habría que esperar hasta el año 2007, cuando en una reunión de la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones, bajo el apoyo del gobierno del Brasil, Colombia obtuvo una prórroga en el plazo de uso de su órbita geoestacionaria. En ese momento los intereses del país estaban ligados a los de la CAN, el término vencía el 10 de septiembre de 2010 que comprendía la Red Satelital Simón Bolívar. Lamentablemente las circunstancias políticas llevaron a que Venezuela se desligara del proyecto regional y el día 29 de octubre de 2008 llegó a un acuerdo con el gobierno Chino para lanzar su propio satélite, por un valor aproximado de US $ 400 millones, y que incluyó transferencia tecnológica. Dicho acuerdo se suscribió con la empresa China Aerospace Science and Technology Corporation. Fue así como Venezuela se unió al club satelital latinoamericano, pues México, Brasil y Argentina entre los años de 1985 y 1993 respectivamente ya habían dispuesto de sus propios satélites de telecomunicaciones.
¿Y nosotros qué……?
Nuestra primera experiencia en materia satelital, se vió cristalizada por iniciativas del sector privado con acompañamiento de la academia. En el año 2007, la Universidad Sergio Arboleda, logró materializar el proyecto Libertad I, que consistió en el ensamble de un denominado Picosatélite, que es un pequeño satélite de 1 kg de peso y cuya aplicación es comparable a los nanosatélites o satélites miniatura, que constituyen soluciones económicas y rentables en materia de telecomunicaciones para países como el nuestro. Este Picosatélite se construyó bajo un diseño de la empresa norteamericana Boeing denominado Cubesat. El Libertad I fue lanzado en un cohete Dnepr-1 en el Cosmódromo de Baikonur (República de Kazajstán) el día 17 de abril de 2007, siendo el resultado de un proceso que duró aproximadamente cinco años bajo la supervisión de Raúl Joya y Álvaro Leyva asociados al Observatorio Astronómico de la Institución.
Este picosatélite realizó 2320 transmisiones y envió 11600 paquetes de datos. Actualmente sigue en órbita, pero se estima que en unos 6 años se desintegrarà en la atmósfera terrestre. Fue sin duda una experiencia que valió la pena, pero que por desgracia aún no encuentra acogida en diversos estamentos oficiales. Cabe destacar que el proyecto costó menos de US $ 1 millón.
Del lado estatal, hacia el año 2009 el documento CONPES 3579, contempló la adquisición de un satélite, que pretendía cubrir unos 50.000 puntos de la geografía nacional mejorando las comunicaciones entre diversas regiones del territorio nacional. Esto buscaba beneficiar a la Red Compartel duplicando sus transportadores de 11 a 36 beneficiando a unas 25 instituciones estatales de educación. El proyecto tenía un costo neto de US $ US 250 millones, pero en la licitación esta cifra se duplicó sin dar explicaciones por ello el Ministerio de Comunicaciones. Al proyecto se presentaron varias compañías de E.U.A, Canadá, Francia, Holanda, China Y Rusia, pero los términos generaron un escándalo ya que sólo el ofertante ruso ISS/Reshetnev, fue el único que aceptó los términos de la licitación (que eran bastante desventajosos para la nación). Finalmente el proceso en el mes de septiembre se declaró desierto y Colombia sigue sin tener su satélite.
Conclusiones
Después de casi 30 años, seguimos sin poseer el derecho a ejercer nuestra soberanía sobre nuestra órbita geoestacionaria. Nos hemos pasado haciendo muchos estudios, gastando miles de millones de pesos en estudios que son viables técnicamente pero que por opiniones de algunos sectores sociales públicos y privados no hallan financieramente una concreción en este objetivo. No existe consenso como política nacional sobre la materia y esto hace que tengamos que pagar las re-transmisiones a altos costos y que miles de compatriotas tengan dificultades para comunicarse, ya que la fibra óptica no cubre a todo el territorio.
Vale la pena buscar en la nanotecnología una alternativa que aparte de ser económica, es de gran calidad y puede constituirse en el fututo en una interesante opción de industria local.
Bibliografía virtual
http://es.wikipedia.org/wiki/Satcol
http://calipc.comunidadcoomeva.com/blog/
http://alejandrodelgadomoreno.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/Libertad_
http://www.usergioarboleda.edu.co/proyecto_espacial/index.htm
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PRACTICA UPN VISUALES,
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SATELITE COLOMBIANO
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